Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte aquí , suscribirte o actualizar tu nivel de suscripción.
Una buena sesión de estudio no depende únicamente del tiempo que pasamos delante del piano. Podemos estudiar durante varias horas y avanzar muy poco si trabajamos sin orden ni objetivos claros. Por el contrario, una sesión más breve pero bien organizada puede resultar mucho más productiva. Por eso debemos recordar una idea fundamental: la calidad del estudio es más importante que la cantidad.
Una forma sencilla de organizar nuestra práctica consiste en dividirla en tres grandes partes: calentamiento, repaso de repertorio y trabajo de obras nuevas. La primera parte puede dedicarse al calentamiento. Aproximadamente un 25 % de la sesión puede destinarse a escalas, ejercicios técnicos u otros recursos que nos permitan preparar progresivamente los dedos, las manos y nuestra concentración antes de abordar el repertorio.
Una segunda parte puede dedicarse a repasar obras que ya conocemos. Mantener piezas anteriores en repertorio es importante porque, si dejamos de tocarlas durante mucho tiempo, poco a poco comenzaremos a olvidar determinados fragmentos. No necesitamos conservar un número enorme de obras: pueden ser tres, cuatro o cinco piezas, o simplemente aquellas que podamos mantener de manera razonable. Volver a una obra que ya dominamos tiene además otra ventaja: como las dificultades técnicas están prácticamente resueltas, podemos concentrarnos mucho más en el sonido, la memoria, la interpretación y la escucha. Cada vez que volvemos a interpretar una pieza podemos descubrir nuevas posibilidades y construir una versión ligeramente diferente.
Finalmente, podemos dedicar la parte más importante de la sesión —aproximadamente entre un 30 % y un 50 %— al repertorio que estamos aprendiendo actualmente. Aquí concentraremos el trabajo más específico sobre las nuevas dificultades técnicas y musicales.
Estas proporciones no deben entenderse como reglas rígidas. Una persona que dispone de treinta minutos tendrá que organizarse de manera diferente a otra que puede estudiar una o dos horas. Lo importante es saber de antemano qué vamos a hacer con el tiempo disponible.
La organización también puede realizarse a diferentes escalas. Podemos planificar una sesión concreta, pero también distribuir el trabajo a lo largo de la semana: decidir qué escalas practicaremos cada día, qué obras de repertorio repasaremos o cuánto tiempo dedicaremos a cada pieza. Y todavía podemos ir un paso más allá y organizar el trabajo dentro de una misma obra. No basta con decidir que vamos a dedicar treinta minutos a una pieza: debemos determinar qué fragmentos vamos a estudiar y cuánto tiempo dedicaremos a cada uno. Esta microorganización está directamente relacionada con el trabajo por fragmentos y con el método 3D que veremos más adelante en este curso.
Llevar un pequeño registro de nuestro estudio también puede resultar muy útil. Podemos utilizar una hoja de cálculo, una aplicación o simplemente nuestras propias anotaciones. Esto nos permitirá comprobar qué estamos haciendo, evaluar nuestros progresos y modificar la planificación cuando sea necesario. Una buena organización no tiene por qué ser inamovible: debe adaptarse a nuestras necesidades.
Como complemento a esta lección encontrarás diferentes clases de la escuela dedicadas específicamente a organizar las sesiones de estudio. Puedes utilizar estos recursos para profundizar y encontrar una estructura que se adapte a tu tiempo disponible y a tus objetivos.
Ideas clave
- La calidad del estudio es más importante que la cantidad de horas.
- Una sesión puede dividirse en calentamiento, repaso de repertorio y trabajo de obras nuevas.
- Mantener algunas piezas anteriores en repertorio ayuda a trabajar la memoria, la escucha y la interpretación.
- La organización debe adaptarse al tiempo real del que disponemos.
- Conviene planificar tanto la sesión diaria como el trabajo de toda la semana.
- También debemos organizar el estudio dentro de cada obra, delimitando fragmentos y tiempos concretos.
- Registrar nuestra práctica permite evaluar si la planificación funciona y realizar ajustes.
- No se trata simplemente de estudiar más, sino de aprovechar mejor cada minuto frente al piano.
Clases recomendadas:
- Audio lección: Organizar una sesión de estudio: https://www.artsmusica.net/cursos/audiolecciones/organizar-una-sesion-de-estudio-en-el-piano/
- Clase de piano: Organizar una sesión de estudio: https://www.artsmusica.net/cursos/clases_grabaciones/clase-de-piano-organizar-una-sesion-de-estudio/
- Organizando una sesión de estudio de forma efectiva: https://www.artsmusica.net/cursos/curso/tecnicas-de-estudio-en-el-piano/3-organizando-una-sesion-de-estudio-de-forma-efectiva/
- Simulación de una sesión de estudio bien organizada: https://www.artsmusica.net/cursos/curso/tecnicas-de-estudio-en-el-piano/1-simulacion-de-una-sesion-de-estudio-bien-organizada/
- Cómo organizar sesiones de estudio durante las vacaciones: https://www.artsmusica.net/cursos/clases_grabaciones/como-organizar-sesiones-de-estudio-durante-las-vacaciones/
- Cómo organizar un año de estudio del piano: https://www.artsmusica.net/cursos/clases_grabaciones/como-organizar-un-ano-de-estudio-del-piano/
